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lunes, 26 de noviembre de 2012

TECNICAS E INSTRUMENTOS PARA EL APRENDIZAJE DE LA GEOGRAFIA

INTRODUCCIÓN En el ámbito educativo, la vigencia y permanencia de la enseñanza tradicional se encuentra notablemente afectada por los cambios del mundo contemporáneo, en especial por la abundancia de noticias, informaciones y conocimientos que se divulgan en forma simultánea y al instante de producirse los hechos. Por eso, ya es un contrasentido que en la práctica escolar cotidiana nos aferremos a la transmisión de contenidos programáticos para ser memorizados, cuando sobre ellos hay una abundancia informativa que dificulta grabar en la mente la diversidad de datos. Para tener en cuenta esa dificultad, una respuesta ha sido la reivindicación de lo cotidiano como opción para obtener el conocimiento científico, pues ello facilita el estudio de los temas geográficos en sus escenarios naturales, y da crédito a la emisión de las concepciones de los actores protagonistas de los hechos geográficos vividos. Se trata del acto de involucrarse, reflexionar y valorar los actos naturales y espontáneos desarrollados por las personas, como protagonistas de los acontecimientos diarios que ocurren en el espacio geográfico. Inmersa en esos cambios paradigmáticos, la enseñanza de la geografía encuentra otras opciones pedagógicas que permiten involucrar la cotidianidad como espacio de indiscutible importancia en lo geográfico y pedagógico. Por tal motivo, se explica la problemática generada por la permanencia de la enseñanza geográfica tradicional, se expresan los fundamentos que justifican la innovación geodidáctica y se plantean las formas de enseñar y aprender geografía que pueden contribuir al mejoramiento de su calidad formativa ante lo confuso e incierto del mundo global. En las condiciones del mundo actual emergen renovados planteamientos pedagógicos que afectan las formas de enseñar como el dictado y la clase explicativa y el aprendizaje memorístico, cuyo propósito ha sido transmitir y fijar nociones y conceptos a través de actividades como el dibujo, el calcado y la copia. En el caso de la enseñanza geográfica, además de la transmisión de conocimientos, se promueven otras opciones que facilitan interactuar con el espacio geográfico y elaborar otros conocimientos a partir de la vivencia cotidiana, al hacer uso del diálogo, de la información de los medios, la experiencia cotidiana y la investigación de la calle. OPCIONES GEODIDÁCTICAS PARA ENSEÑAR Y APRENDER GEOGRAFÍA En el mundo contemporáneo, los procesos de enseñanza y aprendizaje de la geografía encuentran en la apertura hacia el entorno escolar, una opción para mejorar su labor formativa. Específicamente, el rescate de las ideas, criterios, pensamientos y concepciones, resultantes de procesos de construcción empíricos originados en el mismo desenvolvimiento de las actividades diarias, como habitantes de una determinada comunidad. Svarzman (2000) expone que esas otras opciones emergentes derivan de la inserción de las personas en el escenario donde se desenvuelven diariamente. Allí viven situaciones donde construyen informaciones y conocimientos desde una teoría que se aplica y se conflictiviza en forma natural y espontánea, con los saberes previos, hacia la construcción de nuevo conocimiento en forma directa y en el mismo desarrollo de los acontecimientos. Lo destacable de esas nuevas opciones para enseñar y aprender geografía responde a que se desenvuelven como un proceso sin etapas ni fases, a la vez que se transfiere, perfecciona e innova en la práctica, con excelentes efectos formativos. El resultado son conocimientos más dinámicos transformados con suma velocidad como puntos de vista, también activos, ágiles y rápidos, a la vez que de una notable repercusión en la formación integral de los educandos. Entre esas opciones se pueden citar las siguientes: 1. El diálogo (La conversación cotidiana, la entrevista informal) La dinámica del espacio geográfico se devela con naturalidad y espontaneidad en las conversaciones informales que las personas realizan en sus encuentros con sus semejantes en forma cotidiana. Bien sea en el intercambiar ideas, pensamientos y reflexiones o en las reuniones convocadas, casuales o coincidenciales, donde siempre es habitual la manifestación de criterios sobre los sucesos diarios, tales como el tráfico urbano, el problema de la basura, los precios de los productos de la dieta diaria, el costo de los pasajes extraurbanos, el alquiler de viviendas, la delincuencia, entre otros. Es el intercambio de pareceres que debaten sobre los problemas cotidianos, discutidos con argumentos sencillos, pero con bases explicativas de cierta contundencia justificada en el intercambio comunicacional diario. Lo relevante del intercambio de ideas, es la forma como son sostenidas, pues se utilizan criterios convincentes a simple vista, los cuales responden a la epistemología del diario confrontar, agilizado por la reflexión cuestionadora y crítica. Ello quiere decir, según Sánchez (2005), que con: … el diálogo, la discusión y la divergencia se estimulan el desarrollo del lenguaje, del pensamiento y la conciencia; derivándose así, la necesidad de incrementar el uso de la palabra para lograr aprendizajes cooperativos que permitan fomentar la interacción con el ambiente escolar (p. 70). El diálogo está relacionado con la plática donde las personas intercambian sus puntos de vista en forma abierta y cordial. Pero lo destacable en este caso, es el fluir de la reciprocidad comunicacional donde se debaten con detenimiento las razones y argumentos que explican los hechos. Allí la conversación no encuentra barreras ni obstáculos que impidan el fluido entrecruzamiento de la subjetividad, pues funciona el respeto por el juicio emitido. Es esa la naturalidad que debe ser asumida en el acto pedagógico debido a que facilita, con la medición del docente, la participación activa y reflexiva de los alumnos. En el caso de la enseñanza de la geografía, implica incentivar la conversación como punto de partida para promover deliberaciones abiertas, razonables y críticas sobre los temas geográficos. Es la oportunidad valiosa para que los educandos manifiesten sus pensamientos con suma facilidad, y la espontaneidad del caso, sobre la realidad geográfica vivida y la emisión de argumentos que explican los acontecimientos con naturalidad. 2. El uso didáctico de la información suministrada por los medios de comunicación Diariamente los medios de comunicación social transmiten noticias, informaciones y conocimientos que, a la vez que divulgan referencias sobre los diversos tópicos, mantienen informado al colectivo social. Se trata de manifestaciones orales que reflejan la opinión sobre los sucesos, unos a través de fotografías, textos escritos, publicidad, diagramas, cuadros estadísticos, ojivas, símbolos e iconos, ante otros. Al respecto, Svarzman (2000) piensa que esos datos también favorecen la elaboración de opiniones personales sobre los sucesos cotidianos, en especial, los geográficos. Otro aspecto comunicacional a destacar, además de la lectura de la prensa, al escuchar la radio y ver la televisión, lo constituye el hecho de usar el teléfono, el celular, el fax, entre otros. En esos medios se moviliza una intensa comunicación con datos falibles y poco certeros, pero comentarios al fin, que sirven para generar matriz de opinión sobre la realidad geográfica. Lo cierto es que las personas poseen criterios para cada acto habitual al revelar su pensamiento sobre incidentes del momento en su lugar o en cualquier comunidad en el amplio contexto internacional. Algo más, cuando el educador de geografía formula una interrogante sobre un evento socio-ambiental, para citar un ejemplo, los alumnos responden rápidamente con una expresión natural y espontánea muy somera y superficial, pero personal, en muchos de los casos, construida a partir de la información obtenida en los medios de comunicación social. Es decir que si los docentes de geografía se preocuparan por dar una importancia a esos saberes, el aprendizaje sería más revelador y demostrativo, pues colocaría en evidencia la transformación cotidiana de las ideas previas, aspecto básico en la elaboración de un saber más riguroso y coherente con la formación que la sociedad exige a la institución educativa. En los medios de comunicación social, los problemas geográficos son temas cotidianos. Basta leer un periódico, escuchar la radio y ver la televisión, para obtener una información actualizada sobre la dinámica geográfica de la comunidad. Con esos datos, el docente de geografía, al propiciar actividades para obtener, procesar e interpretar noticias emitidas por los medios, contribuirá a incentivar explicaciones críticas sobre la situación geográfica cotidiana, con la aplicación de estrategias de investigación. 3. La experiencia cotidiana El ritmo de vida de todos los días es otro aspecto a considerar en la renovación de los procesos de enseñanza y aprendizaje de la geografía en el mundo contemporáneo. Punto de partida es la existencia intensa de comunicación e interactuación donde las personas expresan, intercambian, revisan y elaboran criterios particulares como resultado de su integración social. Ya Delval (1997) apuntaba que esta interrelación fortalece la experiencia del hogar hasta la vivencia del barrio, urbanización, colonia y vereda hasta la comunidad citadina, donde se enseña con las orientaciones que facilitan otras personas y se aprende empíricamente en actividades más dinámicas y vivenciales. Se trata de los actos del desenvolvimiento habitual pleno de interrelación con los habitantes y con el lugar, donde se desenvuelve el ciclo rutinario de la existencia vital, constituido como el escenario rico y plural de experiencias, prácticas, costumbres y hábitos que vive cada persona. Lo importante de la participación en estos actos, son las repercusiones formativas, porque diariamente sus ideas previas sufren los embates de la negociación, el debate y el cuestionamiento que, de una u otra forma, mejoran su bagaje experiencial y echan las bases de un acervo más argumentado con el desarrollo de los acontecimientos vividos. Opinan Franco de Novaes y Farias Vlach (2005), que con una actividad pedagógica y geográfica asentada en la explicación reflexiva y crítica de la realidad, los educandos como ciudadanos, comprenderán su posición de actores de los acontecimientos de su espacio geográfico. Eso asegura un efecto indiscutiblemente formativo que ayudará a promover los cambios de actitud que tanto reclaman los geógrafos y los pedagogos ante el deterioro ambiental que impone el capital al usar el espacio geográfico de manera indiscriminada. 4. La investigación en la calle: Para el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (2000), en el Proyecto Educativo Nacional, uno de los retos fundamentales es abordar la comunidad donde se inserta la escuela como objeto de conocimiento. Se trata de la reivindicación de los ámbitos comunes y corrientes de la vida diaria donde también se desarrollan otros procedimientos más sencillos y efectivos para realizar la búsqueda de información sobre los sucesos geográficos de interés personal y social. Esas maneras se desarrollan como procesos de investigación estructurados con actividades similares y/o parecidas a las acciones que emprende el investigador para producir un nuevo conocimiento. Se parte de que el desarrollo de las actividades de todos los días también es planificado, pero asimismo son ejecutadas en forma abierta y flexible, a diferencia del sentido riguroso y estricto de la investigación científica. Allí se emplean técnicas para la recolección de información, como observar, preguntar y entrevistar y se dan a conocer las nuevos saberes en acciones dialógicas donde la confrontación y la crítica, dan origen a una explicación o resultado de la misma forma como se reestructuran y transforman los saberes empíricos. El conocimiento cotidiano se perfecciona en el mismo escenario de los acontecimientos, porque se trata de un proceso donde no hay diferencia entre la teoría con la práctica. Al contrario, esa interrelación implica vivenciar una experiencia donde la acción y la reflexión van de la mano en procura de un nuevo saber, de donde resulta otra experiencia cada vez más fortalecida. Vale destacar que las explicaciones resultantes son más coherentes con los sucesos, pues armonizan varios puntos de vista sobre la temática estudiada. Con la investigación de la calle, la enseñanza de la geografía no tiene dificultades para abordar la compleja realidad geográfica vivida, porque el docente negocia la pregunta o las preguntas a formular y los alumnos buscan las respuestas. De esta forma llegarán al aula las nuevas informaciones que emiten los individuos sobre el tema en estudio en el aula escolar. Esto permite habilitar a los alumnos en la aplicación de estrategias de investigación de una forma más sencilla, pedagógicamente más eficientes y formativas. En la opinión de Rodríguez, Gil y García (1999) la idea es convertir el acto escolar en un acto investigador que se desarrolla en la cotidianidad con el propósito de obtener informaciones, ubicar un lugar, movilizarse para llegar a un sitio, averiguar un precio, comprar un producto, entre otros y permitir al acto educante obtener datos en el desenvolvimiento de los actos cotidianos. Estas acciones cotidianas deben ser incorporadas por los docentes de geografía, con el objeto de mejorar la práctica de la enseñanza, centrada en la aplicación de estrategias didácticas que ejerciten la investigación. En cuanto a los aprendizajes, éstos serán el resultado de una memorización más activa, básica para la reflexión y la construcción de una subjetividad más crítica y creativa. CONCLUSIÓN La enseñanza y el aprendizaje bajo la perspectiva tradicional lineal y mecánica es notablemente afectada por el sentido de proceso abierto y flexible que se asigna al enseñar y aprender, un significado más allá de simplemente acontecimiento de dictar y explicar una información para ser memorizada. Se trata de emergentes planteamientos que colocan en tela de juicio a la transmisión como enseñanza y al aprendizaje como memorización y dan relevante importancia a la participación activa y reflexiva de los educandos en la construcción del conocimiento. En consecuencia, la enseñanza de la geografía descriptiva, limitada a transferir nociones y conceptos, encuentra una valiosa oportunidad en la apertura epistemológica al reivindicarse el conocimiento cotidiano y los procesos de adquisición de información que allí se producen. Es apreciar el espacio geográfico vivido, a partir del saber cultural e individual donde la experiencia ciudadana alcanza un valor pedagógico fundamental y primordial en el mejoramiento de los procesos de enseñar y aprender. En la enseñanza geográfica, lo empírico está relacionado con lo cotidiano, pues son las experiencias que a cada momento transforman el bagaje personal práctico y sirven para elaborar nuevas explicaciones con un pensamiento ágil y renovado permanentemente. Así, el espacio geográfico es tema de reflexión diaria en sus vicisitudes y problemas, aspecto que obliga al docente a considerar los saberes previos que los alumnos han construido en su práctica cotidiana. Es decir, el bagaje empírico pleno de conocimientos previos adquirido en la participación activa y reflexiva en los escenarios habituales. Bajo esta perspectiva, enseñar y aprender geografía encuentra la posibilidad cierta de reorientar sus propósitos educativos más pertinentes con la transformación de las necesidades sociales hacia un mejor calidad de vida. Esto se logra en la medida en que el diálogo, la información de los medios, la experiencia y la investigación en la calle, trastoquen el acervo experiencial, el cual, a su vez, es modificado por la dificultad que promueve el docente cuando enfrenta la información empírica con el conocimiento científico en la práctica de aula. La confrontación entre la subjetividad, la realidad vivida, las experiencias obtenidas diariamente y la indagación intencionada, echan las bases de una renovación pedagógica para profundizar la participación y el protagonismo ciudadano. De allí emergerá un entendimiento más coherente y argumentado sobre la realidad geográfica vivida y se echarán las bases para una formación educativa más acorde con los retos que plantea el complejo mundo contemporáneo. BIBLIOGRAFIA 1. Delval, J. (1997). ¿Cómo se construye el conocimiento? Kikiriki, 42-43, 44-50. 2. Franco de Novaes, I. y Farias Vlach, V. (2005). Reflexiones acerca del papel de la geografía escolar para la conquista de la ciudadanía. Ponencia en el X Encuentro de Geógrafos de América Latina. Sao Paulo. Universidad de Sao Paulo, Brasil. 3. MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES ( 2000). Proyecto Educativo Nacional: La sociedad y país que queremos construir. Descentralización, cambio organizacional y su concepción curricular. Publicado en EDUCERE 10, 101-116. 4. Rodríguez G., G.; J. Gil F. y García J., E. (1999). Metodología de la investigación cualitativa. Archidona (Málaga): Aljibe. 5. Svarzman, J. (2000). Beber en las Fuentes. La enseñanza de la historia a través de la vida cotidiana. Buenos Aires: Novedades Educativas.

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